Siembra en Diciembre, cosecha el 2012

Ya pasó la primera mitad de diciembre y el 2012 está a la vuelta de la esquina. Para muchas personas el 2011 ha sido un año de cambios, ajustes y mejoras en sus finanzas personales. Para otros, ha sido un año perdido; una oportunidad más que pasó, se fue y no trajo ninguna diferencia: las deudas siguen acumulándose, los ingresos siguen siendo insuficientes, los gastos son cada vez mayores, etc.

Al margen de la situación puntual de cada quien, seguramente en estos días todos estamos pensando en las decisiones que tomamos en el año y que nos llevaron a estar donde estamos. Decidimos poner en marcha un plan financiero, empezamos a regir nuestras decisiones de gasto en función a un presupuesto, buscamos y encontramos una nueva fuente de ingresos, seguimos gastando más de lo que ganamos todos los meses… en fin. Todos tenemos nuestra propia historia y todos sabemos por qué nuestra situación financiera está donde está.

Pero diciembre no es solamente el mes en el que vemos hacia atrás y nos alegramos/arrepentimos por haber tomado determinadas decisiones. Diciembre es también el mes que nos invita a mirar hacia el próximo año con optimismo e ilusión y preguntarnos qué haremos distinto para acercarnos a esos sueños que tenemos para nosotros mismos.

No dejes pasar esta gran oportunidad de cuestionarte y planear para un 2012 más prospero. Algunos consejos que pueden serte útiles mientras hagas este ejercicio:

  1. No dejes tus finanzas a la suerte. Las decisiones que tomes en el camino van a determinar tu situación financiera en el futuro. Date un tiempo para pensar en serio sobre tus finanzas y las decisiones que te han llevado hacia donde estás. ¿Que factores han contribuido al bienestar de tus finanzas y que factores han sido perjudiciales?
  2. Pon tus objetivos en blanco y negro (es decir, ¡escríbelos!). A medida que pasa el tiempo me voy convenciendo cada vez más que esta es la mejor manera de saber hacia dónde quieres ir realmente, de motivarte a seguir en el camino correcto, de tener las cosas importantes siempre presentes y de evaluar si es que tus decisiones están alineadas con ellas. Escribe tus objetivos para el 2012 y ponlos en algún lugar visible que visites frecuentemente. ¡Será inspirador!
  3. Haz tu presupuesto. Sí, suena aburrido, difícil, y tedioso. Afortunadamente, no lo es. La información que necesitas la tienes en tu mente o al alcance de tu mano (cuánto ganas y cuánto gastas, básicamente). La idea del presupuesto no es hacer un documento altamente complejo que requiera de un equipo de analistas para descifrarlo. La idea es crear un documento que te permita ver de manera ordenada y clara cuánto dinero entra, cuánto sale y cuánto queda (si es que queda) para el ahorro. Ver esos números es muy poderoso como herramienta de motivación.
  4. Encuentra maneras de motivarte a seguir caminando hacia tus objetivos financieros. Exigirse está bien, pero es importante reconocer una victoria y tener mecanismos de escape para que el plan siga en pie. Si, por ejemplo, te pusiste la meta de dejar de comprar ropa todos los meses para pagar con ese dinero una tarjeta en la que venías arrastrando deudas y lo lograste, pues cómprate algo de ropa para premiarte. Eso fortalecerá tu motivación para seguir adelante.

Tener una situación financiera sólida no depende de que ganemos un gran sueldo o que tengamos buena suerte. La solidez financiera y nuestra capacidad de alcanzar los objetivos trazados dependen del orden que tengamos al manejar nuestras finanzas y de las decisiones que tomemos en el camino.

Por eso, no permitas que el 2012 sea otra oportunidad perdida de tomar el control de tus finanzas y enrumbarte hacia la independencia financiera. La motivación para alcanzarlo es pieza clave de tu éxito.

 

Quiero aprovechar esta oportunidad para desearles una muy feliz Navidad al lado de sus familias y seres queridos. Que sea una fiesta llena de buenos sentimientos y felicidad para todos.

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Comentarios

  1. Gracias, finanzas ppt. Tener a la vista los objetivos y metas que queremos lograr, y buscar la manera de alcanzarlos, es un proceso estimulante y muy creativo. De ahí nacen ideas buenísimas.

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