No dejes que tu entorno tome tus decisiones de compra

Finanzas PersonalesA medida que pasa el tiempo, se vuelve cada vez más difícil mantenernos encaminados y ser fieles a nuestra estrategia financiera. Cada día aparecen nuevos “objetos de deseo” que nos tientan a olvidarnos de nuestro plan financiero y aquellas cosas que son realmente importantes para nosotros; es cada vez más fácil acceder al crédito necesario para poder comprar hoy algo que en condiciones normales no podríamos; y recibimos estímulos para comprar más y más por medios que antes ni siquiera existían (además de los que siempre estuvieron ahí).

Pero existe una gran fuerza que influye sobre nuestras decisiones de compras hoy y que siempre ha tenido gran impacto y relevancia en ellas. Estoy hablando de nuestro entorno. Nuestra familia, nuestro círculo social y las personas que nos rodean tienen mucho que ver con qué decisiones de compra tomamos.

La literatura sobre finanzas personales ha abordado este tema a profundidad, pues su impacto en nuestras decisiones financieras no es algo menor. Incluso, podemos llegar a comprar algo que no nos interesa porque sabemos que tendrá un determinado impacto en determinadas personas.

Pongamos un ejemplo:

Digamos que la tecnología te gusta, te parece interesante y quisieras tenerla eventualmente, pero no consideras que valga la pena pagar los altos precios del último juguete tecnológico cuando recién ha sido lanzado al mercado (dado que los smartphones ya están tan difundidos, pongamos a las Tablet como ejemplo). Tu estrategia, que siempre te funcionó bien, es esperar un par de años y acceder a la tecnología a un precio razonable.

Lamentablemente, los años han ido pasando y tanto tus amigos como tus colegas (y tú también, claro), han mejorado su posición financiera y disponen de mayores ingresos. Todo tu entorno cercano se compró la Tablet durante los primeros dos meses en el mercado. Tú sabes que en un par de años vas a poder conseguir una versión más poderosa a menos de mitad de precio y eso basta desde tu punto de vista. Pero tienes a todas estas personas a tu alrededor que ya tienen la tecnología, la usan, la disfrutan, te molestan por ser la única persona del grupo que no la tiene y, además, gozan de los beneficios de tener el accesorio de moda. Tentador, ¿no?

Aquí es donde se pone complicado el asunto. Para muchos, la tentación se convierte en ese empujoncito que necesitaban para cambiar su decisión de esperar y salir en busca del producto. Total, si los demás ya lo tienen, ¡no me puedo quedar atrás!

Este tipo de presiones han existido desde siempre y se vuelven cada día más frecuentes por todos los factores mencionados al principio. Mientras que hace unos cuantos años bastaba con tener una computadora y una línea telefónica en casa, hoy es “indispensable” tener el smartphone con acceso a internet permanente, la laptop, la tablet y todos los accesorios correspondientes.

A medida que nos vemos influidos por más estímulos, tenemos que tener cada vez más claros nuestros objetivos financieros. Antes de precipitarte y tomar acción, hazte algunas preguntas para tomar la decisión acertada. ¿Necesito hacer esta compra o mis necesidades están actualmente satisfechas? ¿Esa compra va a sumar o va a perjudicar mi plan financiero? ¿Cuál será el impacto de esa compra no planeada en mi futuro? ¿Qué beneficios tiene esa compra PARA MI?

La mejor estrategia para jugar a ganador es mantener tus ideas claras: TUS objetivos financieros y aquellas cosas que son importantes para TI. Si te dejas llevar por los demás y por sus influencias, lo único que sucederá es que tendrás algo que realmente no necesitas, tendrás menos dinero disponible para acercarte a tus objetivos financieros y sufrirás las consecuencias de esa decisión en el futuro. La decisión, como siempre, está en tus manos.

 

¿Y tú? ¿Compraste algo que no necesitabas por influencia de otra persona? ¿Te arrepientes de haberlo hecho? Comparte tu historia con nosotros.

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Comentarios

  1. Eduardo, tienes toda la razón: parece fácil pero no lo es, estamos expuestos todo el tiempo a miles de tentaciones para comprar constantemente y gastar dinero que no tenemos. Gracias por tu post, siempre tan claro y directo.

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